domingo, 28 de junio de 2015

Trabajos CIFVM junio 2015

Con el ánimo de mantener y mejorar nuestro querido Tren de Arganda, continuamos dedicando esfuerzos a tal causa. Estos días estamos invirtiendo el tiempo en la restauración de la locomotora de vapor Aliva y la caseta de enclavamientos de la estación de La Poveda.



La locomotora Aliva, del tipo 030-T, fue fabricada en 1926 por la casa alemana Orenstein & Koppel y tuvo su vida útil en la Real Compañía Asturiana de Minas. Y ahora pretendemos devolverla a la vida para dar tracción en el Tren de Arganda. Los trabajos se están centrando en la restauración de la caldera, previa a la prueba de presión que garantice su funcionamiento.









Toda estación que se precie ha de tener un espacio acondicionado para los aparatos de accionamiento de señales, barreras del paso a nivel, instalaciones lumínicas, etc. Y la estación de La Poveda ya contaba con una caseta para ello pero pendiente de restauración y mejora. Los compañeros dedicados a ello han pintado la propia caseta y el pupitre de palancas y manivelas. También han instalado un techo interior de madera que además de estética proteja el interior del fuerte calor irradiado por la cubierta de chapa. Es muy grato ver estos avances y siempre me acuerdo de la imagen de puestos de enclavamientos impolutos que aparecen en los ferrocarriles históricos británicos. 




domingo, 14 de junio de 2015

Agresión al triángulo de Aranjuez

Ayer estuve visitando e inspeccionando las instalaciones ferroviarias de Aranjuez junto con un amigo. Y entre las distintas playas de vías y edificios, tenía ganas de pisar el triángulo de inversión. Su función ha sido la de permitir la inversión de la locomotora de vapor encargada de dar tracción al Tren de la Fresa, en el pasado.

Opino que ha de ser objetivo para la Fundación de los Ferrocarriles Españoles recuperar la tracción vapor para este mítico servicio turístico entre Madrid y el Real Sitio de Aranjuez. Sería restaurar la esencia que caracterizó al Tren de la Fresa desde sus primeros tiempos. Y al carecer Aranjuez de puente giratorio (lo tuvo en el pasado) el triángulo de inversión suplió esa funcionalidad.

En el reconocimiento llevado a cabo ayer nos encontramos sorpresas desagradables. En un tramo de vía han desaparecido tirafondos y placas de asiento. En suficiente medida como para no permitir el paso de trenes.





En el vértice más alejado de la estación, se han sustraído raíles y los espadines del cambio de aguja han sufrido "amputaciones". Aún se pueden apreciar las huellas del camión que se ha debido de utilizar para cargar las piezas cortadas.  

Cada uno que saque sus propias conclusiones. Pero no da la impresión ser clásico acto de expolio para vender el raíles, tirafondos y placas de asiento como chatarra. Las imágenes hablan por sí solas.









jueves, 4 de junio de 2015

Miraflores de la Sierra y el tren

Esta mañana he vuelto a recordar por qué soy amante del ferrocarril. Y ha sucedido al desplazarme desde Madrid hasta Miraflores de la Sierra para disfrutar de un día de senderismo junto a mi padre. Y para variar, el único medio de transporte público disponible ha sido el autobús.
A bordo de un incómodo cacharro, dando bandazos por las rotondas, botes en los badenes, bajo el mando de un conductor amargado (según sus propios comentarios), he vuelto a sentir mareos, nauseas y ganas de echar el hígado. Esto es algo que sufría cuando era pequeño, de peor manera, por ejemplo viajando desde Madrid hasta Peñarroya-Pueblonuevo en Córdoba. En cambio, los viajes en tren de mi infancia, los recuerdo cómodos, divertidos y entrañables.

En el caso de Miraflores de la Sierra, que tiene estación en la línea del Directo Madrid-Burgos, no voy a entrar a justificar (de momento) el restablecimiento de un servicio ferroviario. Pero si me cuesta creer que no sea rentable o viable un servicio ferroviario por esta línea que acerque a excursionistas a distintos puntos de la Sierra Norte de Madrid. De hecho, hay un proyecto que lo pretende y que actualmente se encuentra paralizado: el Translozoya.

Me consta que el Museo del Ferrocarril de Madrid ha puesto de su parte, gestionando la restauración de un mítico automotor TER. Así, se han matado dos pájaros de un tiro. Por un lado, recuperando para la circulación una pieza fundamental en la historia del ferrocarril español. Y por otro, poniéndolo a la disposición de un servicio turístico para los días de ocio.

Pero ahora Adif, Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, tiene el proyecto paralizado. Se alega el mal estado de la línea, que ciertamente está descuidada. Pero entiendo que entonces será cuestión de invertir capital en la adecuación de una infraestructura pública y necesaria. Me cuesta creer que no pueda haber rentabilidad en la reapertura del tramo Madrid-Aranda de Duero.

Y puestos a cuestionar la rentabilidad del Directo Madrid-Burgos, también podemos hacerlo con la tremenda red de Alta Velocidad. En un país con más de cinco millones de parados y una economía aún pendiente de recuperarse, me cuesta creer que sea necesaria tal red de trenes de Alta Velocidad. Y esta opinión viene abalada por informes publicados por medios e instituciones, como el Tribunal de Cuentas.


Os dejo las fotografías del estado de la estación de Miraflores de la Sierra, que he tomado esta mañana y un par de enlaces sobre el asunto:














domingo, 24 de mayo de 2015

Trabajos CIFVM 23 mayo de 2015

La preservación y gestión de un tesoro patrimonial como es El Tren de Arganda requiere de trabajos de mantenimiento y mejora. Y con tal fin hemos dedicado la mañana del pasado sábado 23 de mayo a tareas de conservación de la vía sobre el pontón de la depuradora.


La actividades se han centrado en la sustitución de traviesas y reajuste de tirafondos y bridas. Una buena manera de quemar calorías de cara al verano y llevar a la práctica las teorías estudiadas sobre infraestructuras y superestructuras ferroviarias.










jueves, 21 de mayo de 2015

El Mercado de Motores

Hace no mucho presencié una discusión sobre el Mercado de Motores en una red social. Y a punto estuve de participar en la tertulia cibernética aportando mi opinión sobre tal evento comercial y cultural que se celebra en el Museo del Ferrocarril de Madrid. Pero vi como el intercambio de opiniones degeneraba en descalificaciones personales y preferí abstenerme. Con los años he aprendido lo inútil que resulta intentar expresar mi opinión en ciertos ambientes. Así que decidí reservarme para la redacción del presente texto.


El Mercado de Motores es un mercadillo en el que se oferta y conjuga artesanía, reciclaje, arte, diseño y creatividad. La denominación proviene de sus primeras ediciones llevadas a cabo en la Nave de Motores, que es una antigua central eléctrica de Metro de Madrid. Pero desde hace ya un tiempo se viene celebrando los segundos fines de semana de cada mes en el Museo del Ferrocarril de Madrid, ubicado en la veterana estación de Delicias. Y sobre esto trataba la discusión antes mencionada entre entusiastas del ferrocarril.






Delicias fue la primera estación monumental e internacional de Madrid (1880). Bajo su hermosa estructura de acero partió el primer tren a Lisboa y es un hito en la arquitectura industrial de la ciudad. Acoge en sus vías y dependencias trenes y objetos que han sido salvados del olvido, el expolio y la destrucción. Esto convierte a Delicias en un templo del patrimonio. Y es ante este uso ocasional como mercado, con música en directo y puestos de hostelería, cuando surgen opiniones enfrentadas.



Por un lado podemos considerar el uso descrito como una profanación del valor patrimonial e histórico del museo y su colección. Algo en lo que no puedo evitar acordarme del pasaje bíblico en el que se relata como el Templo de Jerusalén era usado para la venta de ganado y cambio de monedas, entre otras cosas.




Por otro lado podemos valorar la oportunidad que el Mercado de Motores supone para que la ciudadanía conozca este referente del patrimonio ferroviario español. También el propio beneficio que pueda obtener el Museo del Ferrocarril de cara a su mantenimiento y mejora. Y es esta visión con la que me quedo, con mis personales matices.





La función de un museo ferroviario reside en la preservación, conservación y explicación de bienes históricos. Pero además debe ser objetivo la restauración y debida contextualización de las colecciones. Y tratándose de vehículos ferroviarios, me remito a la afirmación de Juanjo Olaizola, director del Museo Vasco del Ferrocarril, sobre que no fueron concebidos para la mera contemplación. Hablamos de ingenios mecánicos que fueron concebidos y diseñados para el transporte de personas y mercancías, dejando de lado, en muchas ocasiones, criterios estéticos en busca de una buena funcionalidad. Es fundamental no dejar de lado el objetivo de que, salvando problemas económicos y técnicos, locomotoras, coches, vagones y automotores vuelvan a circular.



Sobre la idealización de un museo ferroviario que acabo de exponer, los entusiastas del ferrocarril podemos aportar una larga lista de aspectos que mejorar en la gestión del Museo del Ferrocarril de Madrid. Mas es fácil opinar de los toros desde la barrera, por lo que se trata de aportar opiniones y críticas constructivas.

Valoro positivamente la celebración del Mercado de Motores u otros eventos en la sede del Museo del Ferrocarril de Madrid. Es una manera muy eficaz de fomentar nuestro patrimonio industrial e introducirlo en la vida de los ciudadanos a través de sus actividades de ocio. No veo dañino el hecho de que los mercaderes ocupen el templo durante unos días. E insisto en la oportunidad que esto supone para el mantenimiento y mejora de la propia estación de Delicias, su colección y entorno.



Como en todo, hay cuestiones que vigilar y mejorar. Y una asignatura pendiente que tenemos los españoles es el civismo. Todo evento público que se celebre lleva consigo cantidades enormes de desperdicios y usos indebidos de las instalaciones. Pero es algo ante lo que tenemos que luchar con medios, educación, vigilancia y sanciones. Es una tarea ineludible y habiendo voluntad por parte de los organizadores, no creo que la celebración del Mercado de Motores deba de ser algo nocivo para Delicias.




Otra cuestión que crea polémica es el uso de los vehículos ferroviarios como expositores de ropa, objetos retro, carteles, etc. No causando desperfectos, no lo veo malo como algo eventual. Es más, considero positivo mostrar a la ciudadanía que el patrimonio ofrece más opciones y usos que su simple exposición. Enseñar que instalaciones como Delicias pueden servir de soporte para interesantes actividades culturales y económicas.









El Mercado de Motores constituye un interesante espacio para la oferta de objetos de diversa procedencia. Desde artículos descatalogados y de segunda mano, hasta ingeniosos objetos hechos artesanalmente y reutilizando materiales que normalmente acaban en los vertederos. Y es otra asignatura pendiente en nuestra sociedad la mejora en la gestión de desechos y la adquisición sostenible de bienes.


En tiempo de grave dificultades económicas, es necesaria la habilitación de espacios para los intercambios comerciales entre ciudadanos de clase media y baja. No se cura así el gran problema, pero se van introduciendo pequeños cambios que mejoren nuestro modelo económico.