viernes, 6 de noviembre de 2015

Cambio radiador SEAT 600

Hace unos días tuve la suerte de poder ayudar a mi amigo Andrés Sánchez Ruíz en la reparación del radiador de un mítico SEAT 600. En concreto, la sustitución del aparato en el que se realiza el intercambio de calor entre el agua de refrigeración procedente del motor y el aire aspirado a través del chasis. Lo sustituimos por otro más "nuevo" y el defectuoso, que perdía agua, queda a la espera de ser reparado.

Me llamó la atención que para poder sustituir este elemento hubo que desmontar la dinamo, la bomba de agua y el ventilador. Y con ello desenroscar un montón de tornillos y no precisamente de una forma cómoda, entendido desde el punto de vista práctico y eficiente. En algún caso costaba introducir la herramienta precisa.


Se comprende que en el diseño de este pequeño coche primó la austeridad de espacio entre componentes del motor. Circunstancia que una vez salido el vehículo de la cadena de montaje, repercute en tiempo a la hora de acometer reparaciones. Tal vez esto no fuese un problema a la hora de mantener estos vehículos, pero conviene recordarlo a la hora de diseñar maquinas y equipos en los que si apremie un mantenimiento rápido y por tanto barato. Y pensar no sólo en las dimensiones de los componentes, sino también de las herramientas y manos que tienen que acceder a las uniones desmontables. 





domingo, 18 de octubre de 2015

Patrimonio de la Guerra Civil en Arganda del Rey I

Quien no tiene memoria no tiene futuro. Y la memoria no sólo se sustenta en testimonios y documentos históricos. También en los testigos físicos del pasado.

En el caso de la Guerra Civil Española (1936-1939) esa memoria es fundamental para evitar reproducir los hechos que condujeron a aquella sanguinaria guerra fratricida. Enfrentamiento bélico del que mis abuelos fueron testigos y víctimas directos y bajo cuyas consecuencias económicas y sociales se criaron mis padres.

 http://www.madrid.org/

http://www.elmundo.es

Un ejemplo actual de puesta en valor y reutilización de trincheras se da en Arganda del Rey, en la Comunidad de Madrid. La noticia la he conocido a través de la edición digital de EL MUNDO. Se trata de una trinchera en zigzag de 215 metros de largo que contaba con un refugio antiaéreo anexo de 32 metros de longitud. El complejo lo complementan un observatorio cubierto, un puesto de fusil ametrallador y un pozo de tirador. Esta estructura defensiva fue construida por el Gobierno de la República durante el contexto de la Batalla del Jarama. Su ubica junto al actual Hospital del Sureste y la vía verde por la que se tendió uno de los desaparecidos tramos del Ferrocarril del Tajuña.

Invito a conocer la noticia y leer un interesante documento sobre la Batalla del Jarama a través de los siguientes enlaces.





Aplaudo cualquier iniciativa de cara a preservar mostrar a la población los restos materiales de nuestra Guerra Civil. Estoy a favor de que se narren y expliquen los hecho bélicos de aquella contienda. Siempre desde el máximo rigor histórico y sin pretender trasladar aquel conflicto al presente. 


lunes, 10 de agosto de 2015

Áliva Resucitada I

Tras haber superado la prueba de presión de la caldera, por parte de una empresa certificadora, hemos procedido a devolver el fuego a las entrañas de la locomotora tras casi 40 años parada.



Por encima de connotaciones románticas, el objetivo ha sido detectar fugas en el circuito de vapor, comportamiento de inyectores y demás accesorios de la caldera. No se ha tratado el aparato motor de la locomotora, que aún necesita reajustes de la distribución, entre otras cosas. No obstante, sentir el calor en el hogar y el aroma a hulla quemada, nos ha revitalizado para continuar adelante con los trabajos, que aún hay mucho por hacer. 












lunes, 27 de julio de 2015

Trabajos CIFVM 25 de julio de 2015

Los trabajos de restauración de la locomotora Aliva aun continúan, centrados en los complementos y accesorios de la caldera. Al ser ésta la original, está siendo muy laborioso rehacer juntas y válvulas que garanticen la perfecta estanquidad del recipiente de cara a la prueba de presión.


Se ha seguido trabajando en los grifos de cierre de los inyectores. Para ello ha sido necesario usar una cepilladora a fin de mecanizar el vástago sobre el que se asienta el volante de uno de ellos.





Por otro lado, hemos tenido que desmontar el cuerpo de introducción de agua a la caldera. Consta de dos válvulas por inyector. Una es anti retorno para evitar que fluya el agua caliente hacia los inyectores. Y la otra es un grifo para cierre en caso de avería. Pero la operación de desarme de dichas válvulas nos ha vuelto a demostrar la divergencia existente entre práctica y teoría. 

Al principio no éramos capaces de desenroscar los grifos del cuerpo de introducción. Seguramente las incrustaciones, el óxido y la propia fuerza de apriete inicial de la unión hacían que los esfuerzos con la llave inglesa fuera inútiles e incluso peligrosos. Al final, ha resultado que tener las piezas sumergidas en una disolución ácida durante una semana y el calor de un soplete, han permitido desarmar el conjunto. Tras esto, pudimos ver como los conos de cierre estaban en mal estado y era necesario mecanizar otros nuevos.

Volver a ensamblar el conjunto no ha sido nada fácil. Asegurar la correcta estanqueidad ha sido todo un reto de paciencia y fuerza. Además de lijar bien las superficies de las juntas de bronce, hemos tenido que apretar los tornillos a verdadera conciencia. Y realizar la operación varias veces hasta conseguir que no saliese no una sola gota de agua de la junta. Finalmente conseguimos volver a armar el conjunto y montarlo en la caldera sobre una junta de cobre recocido nueva.

Primer intento para desenroscar el grifo con calor  

 Aplicación de fuerza bruta

Tareas de limpieza del cuerpo de introducción

 Nuevas juntas de cobre recocido



Nuevo cono recién mecanizado

Fuerza y estopa para enroscar los grifos 





 Prueba definitiva de estanqueidad

El cuerpo de introducción otra vez en su sitio y sobre una junta nueva

Pero la parte que más he disfrutado junto con mi compañero y amigo Andrés Sánchez Ruiz fue el estudio del generador eléctrico de la locomotora. Se trata de una máquina de corriente continua accionada por una turbina axial de vapor. De manera semejante a como se hace en las grandes centrales termoeléctricas. Pero con particularidades propias de una planta de energía eléctrica pensada para una locomotora de vapor.

Bajando el generador 

Detalle de  la placa de fabricante y tapa para el llenado del cárter 

Generador con las conexiones eléctricas a la vista y el cuerpo de regulación quitado


Hemos hecho descubrimientos curiosos como la presencia de resistencias variables a parte del propio generador. Pero lo más sorprendente ha sido estudiar el sistema de regulación de la turbina, para que esta trabaje con un valor nominal de revoluciones. No obstante, vamos a reservarnos la descripción completa para otro momento y espacio. Es un aparato sumamente interesante desde el punto de vista de la ingeniería eléctrica y la arqueología industrial. Así que queda pendiente y prometido un artículo (o varios) en el que hablemos de la máquina eléctrica, la turbina y el sistema de regulación con su singular mecanismo de lubricación. 

Resistencias variables 

Turbina y embrague centrífugo 

Sistema de regulación desmontado

Detalle del accionamiento sobre la entrada de vapor

Prensaestopa y admisión de vapor a la turbina

domingo, 5 de julio de 2015

Trabajos CIFVM 4 y 5 de julio de 2015

Con el afán de devolver a la locomotora Aliva a la vida, hemos proseguido los trabajos de restauración este fin de semana que ya acaba. Con calores africanos, hemos colocado el tubo de la toma de vapor y las autoclaves de verificación de la caldera.






La toma de vapor o tubo seco, como su nombre indica, es el conducto que sale del regulador, situado en el domo de la caldera. A través de él circula el vapor que luego se bifurca a los cilindros, proporcionando energía mecánica a los émbolos en su fase de expansión.  Por tanto, se encuentra situado entre el cuerpo cilíndrico de la caldera, que es el recipiente que contiene en su interior el agua y vapor, y la caja de humos. Debe poseer una estanqueidad perfecta para evitar la entrada de agua y vapor en la caja de humos que podrían genera pérdida de presión, corrosiones y alteraciones en el tiro de la chimenea.





Para alcanzar la estanquidad del tubo seco ha sido necesario confeccionar una arandela de cobre recocido, calentándolo al rojo y enfriándolo varias veces. Así se ha conseguido que asiente debidamente entre la placa tubular y el tubo seco. Este a su vez, va encajado con otra arandela a la pieza de la que parten los tubos de admisión a los cilindros y con la que se ejerce presión al conjunto mediante tuercas.








Por otro lado, se han reparado y colocado las autoclaves de verificación que la caldera. Permiten el acceso al interior de esta, para labores de inspección y limpieza de óxidos e incrustaciones.





El siguiente paso es realizar la prueba de presión por parte de una entidad certificadora. Para ello tendremos que terminar de desnudar la caldera retirando los forros y bajando el generador eléctrico. Aparato que estoy desando desmontar, limpiar y hacer que vuelva a funcionar. Es algo así como una mini central eléctrica sobre la propia locomotora.